Computación en la Nube en Perú e Internet

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O por qué los peruanos no estamos preparados para hacer Computación en la Nube

El peso de la tradición y las historias es tan fuerte en la mente del ser humano que le impide ver los alcances de lo más nuevo y situarse al borde de la evolución. Algunos grafican esa pérdida de la capacidad de ver y crear, representando a la comunidad moderna como un grupo de zombis deambulando por el sistema capitalista con el único fin de consumir vorazmente todo cuanto se mueve ante sus ojos. La palabra clave es zombi, según la segunda acepción de la RAE: 2. adj. Atontado, que se comporta como un autómata.

¿Pero qué es lo que nos atonta?, a mi juicio y el de varios, son las historias que hemos escuchado y creemos a pie juntillas acerca de la realidad. En este caso las historias que me preocupan son las relativas a la economía.

“No me hagan hablar de ese auquénido de Harvard” (padre de Lourdes Flores), “Los pituquitos de Miraflores sentirán lo que es un gobierno del pueblo” (Eliane Karp), “El verdadero peruano que vela por la justicia social es el cholo cobrizo” (Alan García). Para los políticos, o sea los líderes elegidos por el pueblo con el fin de gobernarlo, todo el problema económico social, que comprende la generación y distribución justa de la riqueza, se reduce a la lucha entre el pituco y el cholo. Y lo es también para muchísima gente supuestamente ilustrada, de una u otra forma, sublimadamente o abiertamente.

Esa idea, que se extiende en todo el inconsciente colectivo nacional es la absurda explicación final de todos nuestros problemas. Si colocamos estas frases en una línea del tiempo imaginaria veríamos que el momento en que se comenzaron a pronunciar debe haber sido en algún espacio entre el virreinato español y la independencia. Justo la época en la que las naciones europeas como Inglaterra cocinaban la era industrial y las semillas de la economía basada en el capital germinaban dando forma al capitalismo, justo en la época en la que Adam Smith nos hablaba de cómo se generaría la riqueza en el futuro.

Con esta introducción puedo comenzar mi artículo. ¿Cómo el peruano de a pie, incluso el emprendedor, con un imaginario económico que no cambia y arrastra desde el virreinato puede entender la revolución económica que podría significar el Cloud Computing?

En el título menciono a Henry Ford. El empresario de Detroit fue el genio que supo usar las líneas de montaje e innovar en procesos de producción. El no inventó nada pero usó magistralmente el concepto de producción en masa. Ese mismo concepto que hoy permite que Alicorp pueda poner un jabón en cada bodega del Perú. Años después, de nuevo al norte de Estados Unidos, en Seattle nacía otro revolucionario de la economía que tampoco inventó nada pero llevó el concepto de producción en serie a un estado sublime: producir una vez y luego solo copiar y pegar. Ha sido tan transformador el concepto, que le permitió establecer un monopolio del cual aún goza. Obviamente es Bill Gates.

Pero el discurso de economía en el Perú a nivel popular sigue tratando de determinar si son los pitucos o los cholos quienes tienen la culpa que todo ande mal, un discurso con 300 años de atraso. Es decir, en nuestras conversaciones de café, ¡ni si quiera nos hemos dado cuenta que existe algo que se llama producción en serie! La producción en serie es la esencia del profundo cambio económico, social y cultural que representó el capitalismo. Y las mejoras a la producción en serie fueron las que permitieron, entre otras cosas, el surgimiento de gigantes como Microsoft o Henry Ford Company.

En el Perú aún estamos en la época de Ford,  no dominamos el arte de crear riqueza con la producción de software. Las empresas peruanas más ricas e innovadoras están en la era industrial. La innovación peruana en productos de gran escala no va más allá de hacernos llegar el jabón, el detergente, la leche y la gaseosa a las bodegas con el marketing adecuado inundando los medios de comunicación. Necesitamos un Luis Banchero Rossi de la economía digital.

Google ha revolucionado la idea del copiar y pegar. El modelo de software propietario y de venta de licencias está amenazado por la facilidad con la que se puede duplicar los productos a nivel casero. Estamos entrando a una era en la cual el producto es un servicio y pagamos lo que usamos. No hay millones de copias del buscador de Google, no hay versiones 2.0, 3.0, 3 Extendend, 4.1 Plus, nada. Solo hay un buscador y una versión: la versión beta, significado: reinvención permanente, un solo producto, millones de usuarios simultáneos. En el mundo de Adam Smith esto sería como inventar una camisa una sola vez, que la usen millones de personas en todo el mundo de manera inmediata y que la camisa se adapte automáticamente según la estación y el lugar donde estemos, en otras palabras: magia. Eso es Google y lo fundamental de su revolución.

Apple nos da la segunda pista, el iPhone es un dispositivo que nos permite consumir todos esos servicios de manera personal, ubicua y permanente. Steve Jobs, el abanderado del concepto de Computadora Personal, lo hizo de nuevo, inventó el aparato móvil que permitió que todos los servicios como Google puedan llegar a las manos de cada ciudadano del mundo. Obviamente el corazón de su ecosistema es el iTunes y se le critica mucho su universo cerrado pero el el iPhone aún siendo caro, sacó a la Internet del escritorio y la puso en nuestros bolsillos.

Planteado así el escenario nos queda preguntar: ¿Cuál es la base tecnológica de todo esto?, ¿cuál es el secreto y hacia dónde están yendo ahora Microsoft, Apple, Google, IBM y todas las empresas sensatas de tecnología del mundo?, pues hacia el Cloud Computing.

La computación en la nube (Cloud Computing)  nos permite crear un universo de máquinas de producción virtuales, máquinas que aparecen y desaparecen según los usuarios consuman más o menos servicios, máquinas invisibles, lógicas. Es como si hoy quiero vender té y hago aparecer la máquina que produce el té en la nube, mañana la gente no consume té y borro la máquina con un click. Estas son las fronteras de los sistemas de producción. Este es el campo más desafiante para innovar y del cual pueden surgir grandes riquezas.

¿Estamos los peruanos preparados para crear riqueza con la última tendencia de la tecnología?, ¿vamos a seguir en nuestro eterno discurso bipolar sobre la economía?, ¿dónde están los peruanos que  van a crear, innovar y hacer aparecer los productos universales?, ¿o no están ni estarán?, es momento de bajar de nuestra nube y subir a la nube digital. De entender los nuevos límites del universo económico. De crear visiones de futuro y contar nuevas historias.

Finalmente, no puedo terminar el artículo sin hablar de Jeff Bazos, un visionario genial, líder de Amazon, que ha creado lo que hoy por hoy es el mejor servicio para hacer Cloud Computing: Amazon Cloud Computing Services. Si están interesados en usar el Cloud Computing pueden dar ahí sus primeros pasos. Solo tenemos que comenzar con unos clicks y nuestra visión.

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