
Dos tipos de personas
En 1982, Apple contrató a un actor desconocido llamado Kevin Costner para filmar un comercial. Costner llegaba al set sin afeitar, decía que prefería ir a pescar, y casi no se presentó. Lo que grabó esa tarde fue el anuncio del Apple Lisa: Costner en su oficina, frente a una pantalla, mientras el narrador decía: «Pronto habrá dos tipos de personas. Las que usan computadoras. Y las que usan Apple.»
El Lisa fue un fracaso comercial. Costner se fue a Hollywood. Y Jobs, que había construido el Lisa con la convicción de que la computadora personal debía ser tan simple como un electrodoméstico, empezó a trabajar en la Macintosh.
«Hello»
En enero de 1984, la Mac llegó con un mouse, un sistema de ventanas y una pantalla que al encenderse decía «Hello.» El mundo se dividió entre los fanáticos de Apple y el resto, tal como el comercial lo había anunciado dos años antes.
Pero las ventas decepcionaron, y en 1985 el directorio de Apple le retiró el control de la división Macintosh a Jobs. Meses después, Jobs renunció. Tenía treinta años.

Lo que el directorio no entendió es que Jobs no estaba haciendo computadoras. Estaba haciendo lo mismo de siempre: hacer de la computadora un objeto cotidiano simple, una herramienta que cualquier persona pudiera usar sin manual. Primero lo intentó con el Lisa. Luego con la Mac. Con los años, el tiempo le dio la razón.
En enero de 2007 Jobs ha presentado un comercial, emitido en Estados Unidos, muestra la pantalla del teléfono y luego «Hello.»
¿Nostalgia? Más bien aviso al que sabe ver.
Los analistas preguntan qué hace Apple metida en el mercado de los teléfonos. Es la pregunta equivocada. Jobs no está entrando al mercado de los teléfonos.
Está haciendo lo que hizo en 1984, transformar una computadora personal en un objeto cotidiano cuyo uso sea natural. Nokia lleva veinte años fabricando teléfonos y Jobs lleva los mismos años fabricando el mismo objeto con diferentes formas.
Los teléfonos se convertirán en computadoras y Nokia no se ha dado cuenta.


