A finales de los años 90, Perú fue testigo de una revolución que cambiaría para siempre la forma en que su población consumiría contenido audiovisual. Arturo Calle, fundador de Alterlatina, se embarcó en una aventura tecnológica que introduciría al país en la era del streaming de video.
Los primeros pasos hacia la innovación
Calle rememora el año 1999 como un período de audacia y experimentación. La idea de transmitir video en vivo por internet era revolucionaria en un país donde el acceso a internet apenas comenzaba a expandirse. Sin embargo, la visión de Alterlatina era clara: democratizar el acceso a contenidos audiovisuales de calidad.
Superando obstáculos técnicos
Los desafíos técnicos eran enormes. El ancho de banda limitado, la falta de infraestructura y la escasa familiaridad del público con la tecnología de streaming representaban barreras significativas. A pesar de esto, Alterlatina perseveró, convirtiéndose en pionera del video streaming en Perú.
El legado de Alterlatina
Hoy, más de dos décadas después, el legado de Alterlatina es evidente. La empresa no solo introdujo el streaming en Perú sino que también sentó las bases para el ecosistema digital que conocemos hoy. Su historia es un testimonio del poder de la innovación y la perseverancia.

