EcuadorTV (ECTV), el canal del estado en Ecuador, acaba de lanzar Mírame, un sistema de selección de producciones independientes para televisión que promueve la participación ciudadana e incluye el lanzamiento de un canal de televisión por internet.

La misión de ECTV es clara: «Brindar a la ciudadanía contenidos televisivos que formen, informen y entretengan sanamente, fomentando y fortaleciendo los valores familiares, sociales, culturales y la participación ciudadana». Partiendo de esta premisa, ECTV convocó a productores de documentales, programas en directo o grabados en estudio de televisión a presentar sus proyectos. La convocatoria cerró de manera exitosa el pasado mes de septiembre.

Lo interesante del modelo es que invierte la lógica tradicional de la televisión pública. En lugar de que el estado produzca todo el contenido con equipos internos, abre las puertas a productores independientes. En lugar de que los funcionarios decidan qué se ve, los ciudadanos participan en la selección. En lugar de limitarse a la transmisión por aire, integra internet desde el inicio.

Vale la pena preguntarse por qué este modelo funciona. La televisión pública en Latinoamérica tiene un problema estructural: presupuestos limitados, equipos técnicos desactualizados, contenidos que nadie ve. La solución tradicional es pedir más presupuesto. La solución de ECTV es diferente: si el estado no puede producir todo, que abra la producción. Si los ciudadanos no ven el canal, que los ciudadanos hagan el canal.

El componente de internet no es decorativo. Un canal de televisión por internet permite distribución sin necesidad de frecuencias, acceso desde cualquier dispositivo, y costos de infraestructura menores que la transmisión tradicional. Para productores independientes, esto significa que su contenido puede llegar a audiencias que la televisión por aire no alcanza.

A través de esta iniciativa, Ecuador se prepara para lo que será el futuro de la televisión: la televisión interactiva. Esto será una realidad gracias a los recientes avances de la tecnología de los televisores con acceso a internet y al desarrollo de plataformas de video streaming orientadas a hacer más fácil la experiencia de navegación del televidente.

El modelo tiene riesgos. Abrir la producción a independientes significa perder control editorial. Integrar internet significa competir con YouTube, Netflix y cientos de canales que ya están ahí. Depender de contenido ciudadano significa que la calidad será desigual. Pero el riesgo de no hacer nada es mayor: una televisión pública que nadie ve, que desperdicia recursos públicos produciendo contenido irrelevante.

Baste como ejemplo que Alterlatina lleva años demostrando que la televisión por internet es viable en Latinoamérica. Desde 1999 con la primera transmisión en vivo en Perú, hasta las transmisiones de eventos masivos con miles de usuarios simultáneos. La tecnología existe. La audiencia existe. Lo que falta es que las instituciones públicas reconozcan que el modelo de televisión del siglo XX no funciona en el siglo XXI.

ECTV no es perfecto, pero es un caso interesante en el que el estado otorga poder a los ciudadanos y permite que sean ellos los protagonistas de la televisión. Si funciona, otros países tendrán un modelo que replicar. Si falla, al menos habrán intentado algo diferente.

A continuación el video que sirvió para promocionar la convocatoria de este programa en Ecuador: