
De acuerdo a un estudio de Direct Marketing Association (Estados Unidos), -la Asociación de Marketing Directo- por cada dólar invertido en internet, debe obtenerse un retorno de US$ 20.00 dólares. ¿Podríamos adaptar este dato a la realidad de nuestra región y con ayuda de herramientas de analítica web, -tales como Google Analytics- obtener por ejemplo el valor monetizado de un video visualizado en internet?
La respuesta a la pregunta anterior es afirmativa.
Y es gracias al ROI (“Retorn on investment”) que podemos medir el comportamiento de un usuario en la Web 2.0, si bien es cierto que los términos y complejas fórmulas del ROI – dígase por ejemplo un “porcentajes de cierre” o un “coste por adquisición”- requieren más que un curso para principiantes.
Es por eso que acudiremos a José Ramón Moratalla Escudero- colaborador del Centro para Empresas y Profesionales de Microsoft- para conocer de dónde es que viene todo esto, demostrando que el ROI no debe ser un tema tabú, de dominio sólamente para los “expertos” o los “social media researchers”.
Moratalla nos dice que todó empezó con Andrei Andreyevich Markov (1.856-1.922), el matemático ruso que destacó por sus teorías sobre el campo de las probabilidades. Luego aparecieron las “Cadenas de Markov”, las cuales permiten hacer proyecciones de ciertos comportamientos con base a lo que está ocurriendo o ha ocurrido en un periodo anterior.
Un claro ejemplo de Cadena de Markov cabe encontrarlo en el sistema utilizado por los buscadores para determinar el pagerank de una página web, donde la posición vendrá determinada por el peso de la web en la distribución estacionaria de la cadena.
Entonces, si Internet es un mundo dominado por las matemáticas complejas, pareciera ser que las probabilidades son las que determinan que un usuario visite o no nuestra página web. Sin embargo, la ciencia del Social Media y las herramientas analíticas-en algunos casos, proveídas por excelentes plataformas de video- estarán en condiciones de ayudarnos a dominar la incertidumbre.


